"the Great Escape" at Reclaim Photography Festival

This Saturday 6th, at The Black Country Living Museum, will be showcased "the Great Escape" in a group exhibition. Thanks to Reclaim Photography Festival to make that happen, it's a pleasure to be there.  

I let here the teaser with part of the pictures that will be part of the exhibition.

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Este sábado 6, en The Black Country Living Museum, se mostrará "the Great Escape" dentro de una exposición en grupo dentro de la programación del Reclaim Photography Festival. Es un orgullo y un placer poder ser expuesto en el marco de éste festival. 

Os dejo el vídeo con el teaser para que podáis ver también otras de las fotografías que acompañan la exposición.

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Working on a new prints store

INFO! 

I'm working on a new prints store.

I hope it will be soon available, but you must to be patient. Will worth it.

Meanwhile, you can take a look to the pictures gallery or to the "no one's land" book :) 

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INFO!

Estoy trabajando en una nueva tienda.

Espero que esté disponible pronto, pero tendréis que ser un poco pacientes por el momento. Valdrá la pena, eso sí.

Mientras, podéis echar un ojo a la galería de fotos o al libro de "no one's land" :) 

Entrevista para PhotoArtMag

This is a traslation of a interview at PhotoArtMag.
The interview in english, here: photoartmag.com/2016/03/10/photography-ricardo-dominguez-alcaraz-spain/

the Great Escape

the Great Escape

Esta es la traducción al español de la entrevista que Nishant Mishra me hizo para PhotoArtMag.

Aprovecho para agradecerle la oportunidad de ser entrevistado, ya que ha sido muy interesante la experiencia y estoy encantando al poder hablar en profundidad sobre mi y sobre mi trabajo.  Estoy seguro que os sorprenderá.

Háblame de ti y de tu relación con la Fotografía. ¿Cuánto te ha ayudado en tu trabajo el tener una educación en arte y en Fotografía?

Nací en 1984 en Valencia, España, ciudad donde resido. Soy Licenciado en Historia del Arte y estudié Fotografía en la Escuela de Arte y Diseño (EASD) de Valencia.
Mi relación con la Fotografía empezó desde pequeño, lo cual supongo que es bastante habitual en muchos fotógrafos. Mis padres tenían una cámara Yashica telemétrica que la usaba siempre que me dejaban. Tanto mis padres como mis abuelos maternos me animaban a que sacara fotos y por ello de vez en cuando me compraban cámaras (recuerdo una Polaroid y mi primera reflex analógica) y carretes para que las pudiera usar. Mirando hacía atrás, es de agradecer su confianza y esfuerzo para que, pese a todas las dificultades, pudiera hacer fotos. Su ánimo y confianza fue, y sigue siendo, esencial. Siempre les estaré agradecido por ello.
En cuanto a la educación artística, sí creo que ayuda ya que ésta conlleva tener una base cultural y visual en la que, consciente o inconscientemente, te puedes apoyar. Historia del Arte es una carrera que, más allá de estudiar pinturas, esculturas, etc… te hace abrir la mente. Te hace preguntarte tu alrededor, tu entorno, lo que ves y lo que oyes. Te da esa perspectiva crítica que te hace preguntar “porqué” y te empuja a buscar la respuesta.
Esto, hoy en día, en nuestra sociedad, es de un valor incalculable. De igual forma lo es para mi trabajo, ya que el “porqué” o el “cómo” forma parte de la base de cada uno de los proyectos fotográficos que hago.
No sé si éste interés, incluso necesidad, de preguntarte porqué pasan las cosas en nuestro entorno se alcanza a través de unos estudios o no. Sólo puedo hablar desde mi posición personal. Pero creo que tenerlos es algo que siempre ayuda. De igual modo en cuanto a los estudios fotográficos. Aunque, en el fondo, no es un aspecto decisivo ya que puedes aprender cosas tu solo, ser autodidacta. Sin embargo, ir a una escuela te ayuda a trabajar muchos aspectos que en un principio ni te planteabas.
Al final, son esa clase de experiencias las que te hacen más completo en todos los sentidos y también a la hora de realizar tus trabajos y proyectos. Sin embargo, ir a la escuela no lo es todo, es una cosa más. Si fuera de ella no te esfuerzas, no te lo trabajas o no sigues aprendiendo y experimentando, da igual que hayas ido o no.


En el apartado “about” de tu página web hablas específicamente que eres un fotógrafo de paisaje. ¿Cómo creció en ti este interés por el paisaje y qué características buscas en un lugar o en un entorno?

Desde siempre me interesó el paisaje, me gustaba observar los lugares por donde me movía, los lugares donde estaba, qué y cómo me hacían sentir. Así que cuando tenía la oportunidad de coger una cámara, no dudaba en hacer fotos a todo.
Soy una persona introvertida y creo que esto también ha influido, ya que la interacción con el paisaje siempre es algo más personal y, de alguna forma, no dependes de nadie a la hora de fotografiarlo. Te sientes más cómodo. Luego te das cuenta que no solamente te sientes cómodo, sino que a través de él te puedes expresar mejor y hablar de lo que te interesa.
Así que el dedicarse a la fotografía de paisaje, sea natural o urbano, creo es una decisión lógica. No sólo por cierta comodidad, que es fundamental ya que te aporta confianza, sino por ser la mejor forma de expresión que he encontrado. Creo que es importante estar cómodo en este sentido. Básicamente por que es cuando más seguros nos sentimos y creo que si sabes hacer algo bien, hay que insistir en ello.
Es verdad que de vez en cuando está bien salirte un poco y hacer otras cosas que al final te hacen más completo y te ayudan en tus fotos de paisaje. Pero al final es donde estás cómodo en donde darás más de sí: un delantero, por ejemplo, puede jugar de portero, pero donde te rendirá más será metiendo goles, no evitándolos.
Lo que busco al fotografiar todos estos espacios varía un poco dependiendo del proyecto. Por ejemplo, para “goodnight, moon” busqué espacios con una luz artificial interesante y expresiva y que, de alguna forma, estuvieran más o menos aislados en la oscuridad para poder trabajar mejor el concepto. Para “no one’s land” busqué espacios con elementos reconocibles si hablas de periferias de ciudades. En “The Great Escape”, proyecto en el que estoy trabajando actualmente, la búsqueda se centra en lugares marítimos y montañosos en los que una persona pueda ir a pensar y a desconectar.
Al final la búsqueda se acaba centrando en lugares en los que te sientas bien, en los que puedes explorar y conocer para así poder sacar lo máximo de ellos. Se fotografía muchas veces lo que se experimenta y son precisamente tus experiencias en esos lugares lo que acabará saliendo en la imagen.


Hay un vacío en tus imágenes que se explica por sí mismo, pero no hay personas. No están por ninguna parte del encuadre. Se ha hablado mucho de que el añadir el “elemento humano” a una imagen la hace más interesante. ¿Qué piensas de ello?

Sí, es cierto que tengo preferencia de no poner figuras humanas dentro del encuadre. Aunque todo lo que sale en él son elementos en los que el ser humano está implícito: se habla de él, de sus espacios, de su forma de vida, necesidades, etc. Al no estar presentes físicamente, es complicado verlo a primera vista, de esto no hay duda. A lo mejor, el incluir figuras humanas podría ayudar a tender más puentes entre el concepto trabajado en la imagen o entre la imagen en sí y el espectador.
Pero creo que también es un elemento que muchas veces distrae, pese a que pueda generar esa empatía necesaria con el espectador.
Según mi experiencia tanto como fotógrafo como historiador del arte, la presencia humana mediatiza, genera por sí sola un interés que va más allá de lo representado en la imagen. Esto puede ser bueno en algunos casos, pero hay veces que no, ya que acabamos juzgando o interpretando la imagen a través de quién sale en ella más que la imagen en sí. Y lo que acaba pasando es que nos gusta una imagen por la persona que sale o porque esa persona nos atrae o nos genera empatía, aunque la imagen en sí no destaque en nada ni tenga ningún tipo de interés. Así que en estos casos, la calidad de la imagen da absolutamente igual. Y esto es un problema.
También pasa lo contrario, que nos disguste una imagen por la persona que sale sin contar para nada de la calidad de la fotografía. Hasta ese punto es capaz de mediatizar la figura humana la valoración que hacemos de una imagen.
Creo que la imagen en sí es más importante. Obviamente, si hablamos de fotografía de retrato es otro asunto, pero si hablamos de fotografía de paisaje, lo creo así: la figura humana distrae muchas más veces que suma.
Al final, simplemente hay que ser consciente de su poder y saber cuando se debe usar una figura humana o no, cuánto te puede aportar o restar su inclusión. Porque lo importante es la imagen en sí y lo que dices con ella más que quien pueda salir en ella.
Creo que la potencia de una fotografía no es gracias si sale alguien o no, es si has conseguido transmitir lo que se pretende de la mejor forma posible. Ese es uno de nuestros retos como fotógrafos.


¿Qué otras cosas te gusta trabajar aparte del paisaje?

Me gusta fotografiar arquitectura. Me gustan los edificios, el cómo un solo elemento cambia un lugar y cómo él mismo va cambiando dependiendo de la luz que le dé, de su uso, … Me pasa como con el paisaje, me encuentro cómodo haciéndoles fotos.
Por otro lado también me interesa el género documental. Me gusta contar historias. Y, aunque haya veces que por mi carácter me pueda costar más al principio, una vez que coges confianza y, sobretodo, van confiando en ti quiénes fotografías, son proyectos que se hacen muy agradables e incluso agradecidos.
Sin embargo, para hacerlos bien creo que te tiene que gustar mucho el tema del que hables. No vas a estar dos ratos o dos días con ello, son proyectos largos y profundos y si no es algo que te motive especialmente, no sé si puede valer la pena hacerlos.
Uno de los temas que a mi me motiva mucho es el mundo del Fútbol, la afición, los estadios y campos de juego, el ambiente, todo lo que se genera alrededor… Sobretodo en niveles inferiores, menos visibles, en clubes pequeños y en ciudades pequeñas para quienes el club de fútbol es un rasgo de su propia identidad como comunidad humana.
Algo he hecho en este sentido, pero me encantaría poder tener los medios necesarios para hacer más proyectos de este tema, aunque me llevara toda la vida acabarlos.


¿Cuál es tu método al fotografiar?. ¿Cómo planificas tus proyectos y cómo progresan?. No hay una gran cantidad de trabajos en tu web, ¿es porqué eres muy selectivo al disparar o el enseñar tu trabajo?

Mi método es lento, para qué engañarnos. Se basa en caminar y en explorar los sitios. Aunque haga alguna fotografía, el objetivo es conocer los lugares lo mejor posible para así sacar su esencia de la mejor forma posible. Cojo una libreta, un boli y voy anotando, ya sean posibles puntos de interés y cosas a fotografiar, ya sean pensamientos y sensaciones acerca del lugar.
Una vez hecho este trabajo es cuando me centro en fotografiar propiamente dicho. A veces con el trípode, otras veces no, depende del sitio y de lo que quiera hacer con él. Suelo centrarme en la composición, creo que es muy importante, de alguna forma es el esqueleto de la imagen o sobre lo que descansa lo que quieres transmitir.
Por último, ya acabadas de hacer todas las imágenes, se editan y seleccionan de la mejor forma posible.
Es un método lento y trabajoso, pero creo que es la mejor forma para hacerlo ya que así soy más capaz de contar todo lo que quiero contar.
En parte a esto también se debe que mis proyectos sean lentos en realizarse. La otra parte se debe a que son proyectos que se hacen en un plazo medio o largo de tiempo. Por lo que intento trabajar en cosas que me motiven y de las cuales tenga la necesidad y la posibilidad de comunicar y expresar algo.
Algunos de ellos han nacido un poco de forma espontánea, son resultado de un momento personal particular, sin ningún tipo de planificación o reflexión previa. Ésta sí que llega después, cuando me doy cuenta de que lo que llevo un tiempo fotografiando se puede convertir en un proyecto coherente. Entonces es cuando adoptas cierta mentalidad de proyecto y planificas visitas a lugares, lecturas acerca del tema, etc. Sin embargo, también hay proyectos que nacieron tras una fase de reflexión previa a hacer cualquier fotografía.
Su progreso depende de cada proyecto en sí. Hay algunos que en pocos meses está finalizado, mientras que hay otros que tardan más en finalizarse debido a sus propias circunstancias. Por ejemplo, “no one’s land” fue más o menos rápido, ya que los sitios se podían fotografiar prácticamente todos los días. Mientras que “The Great Escape” es más lento porque sólo puedes hacer fotos de él durante unos pocos meses al año y no todos los días debido a su propio concepto y al querer mantener cierta coherencia visual y discursiva.
Quizás por ello es porqué no hay muchos trabajos en la web. No porqué me esté rascando la barriga o sea un vago (que seguro que habrá quién lo piense), sino porque mis trabajos son lentos, con mucho trabajo en la sombra y acabarlos cuesta tiempo.
Tengo que añadir que hay muchas fotos y pequeños proyectos que no publico. Sea porque los considero más privados, sea porque quizá no deba publicarlo, sea porque no tienen el mismo nivel que el resto del portfolio o no son coherentes con él.
Una de las cosas que se me quedó grabada en la escuela cuando hablábamos del portfolio fue que éste es valorado por su peor fotografía. Así que intento que haya un nivel alto y constante en todas las imágenes que publico, incluso en Instagram. En todos los proyectos hay imágenes más potentes que otras, pero el intento de coherencia y buen nivel está ahí y hace más fuerte al proyecto mostrado.
A veces se consigue, a veces no. Al final esto es algo que quien ve mis imágenes debe decidir.


¿Qué equipo fotográfico usas (cámaras, lentes, software…) y cómo prefieres editar tu trabajo?

Trabajo con una Canon 5D MarkII y con una lente Canon 24-105mm, casi siempre disparando a 35mm. Hay veces que también trabajo con una lente fija Canon de 50mm, dependiendo del tipo de fotografía que vaya a hacer.
Me siento más cómodo al trabajar con una cámara reflex (DSLR) que con un tipo de cámara que tengas que mirar por una pantalla LCD en vez que por el visor. La comodidad a la hora de usar tus herramientas de trabajo es importante, si estás incómodo con su uso, tiene muy poco sentido el usarlas.
A la hora de editar, uso un ordenador Mac, Photoshop e impresora Canon Pro-1. En el proceso de selección de imágenes, las voy filtrando hasta que me queda un número más reducido, de las cuales saldrán las definitivas que integrarán el proyecto. Éstas las imprimo a un tamaño pequeño y las extiendo sobre una superficie durante varios días para poder editar mejor y ver cómo hablan entre ellas, cual es la mejor disposición, etc.
Es más cómodo así que haciéndolo en una pantalla. Aquí puedes tocar, quitar, poner, mover… y ves de una forma general cómo va cambiando y formándose el proyecto en su fase final.


¿Tienes alguna fotografía favorita o momento especial relacionado con la Fotografía?

No tengo una fotografía favorita, aunque sí que hay algunas que te llaman más por la razón que sea. Pero sí que tengo un momento especial relacionado con la Fotografía.
Estaba en la escuela, al poco de entrar, y en el laboratorio nos estaban enseñando a revelar las fotos que habíamos hecho con nuestra cámara estenopéica. Era la primera vez que lo hacíamos y nadie sabía qué hacer ni qué iba a pasar exactamente. Pusimos el papel sensible, totalmente blanco pero ya expuesto, dentro de la bandeja del revelador y, sorpresa, poco a poco fue apareciendo la imagen en negativo donde, aparentemente, no había absolutamente nada, era blanco. Fue fascinante, mágico.


¿Qué piensas acerca de la fotografía contemporánea (tendencias actuales, redes sociales, Fotografía como elección vital, …)?

Para mi la Fotografía es una forma de vida, de ver el mundo, de relacionarte con él y con quién lo habita, una forma de pensar y ser más que un trabajo al uso. Así que creo que es maravilloso que haya cada día más gente que tenga la Fotografía como una forma de vida.
Aunque muchos renieguen de ciertos aspectos de la tecnología o de las redes sociales, creo que es importante y en cierto sentido beneficioso su aparición tan potente y su posterior uso. Son herramientas muy potentes para llevar tu trabajo a lugares que físicamente te resulta imposible y llegar y conocer a personas que están a cientos o miles de kilómetros de ti.
De igual forma, la democratización del medio (¿quién no hace una foto hoy en día?) nos insta a no dormirnos en los laureles y a buscar siempre la excelencia en cada cosa que hacemos. Es la calidad fotográfica y el buen uso del lenguaje fotográfico lo que nos diferencia del resto. Por tanto, creo que no hay que temer lo nuevo, sino usarlo en tu propio beneficio siempre que te sea posible.
Pero siempre hay alguna parte mala. En mi opinión, es que todo va muy rápido. Demasiado. Las personas nos movemos a impulsos, no nos paramos a reflexionar sobre lo que vemos o nos paramos muy poco. De ahí el auge de cierto tipo de imágenes y técnicas que soy muy efectistas que hacen parecer una imagen sin interés como una muy espectacular y enseguida se olvidan después de unos cuantos “likes”. Son imágenes que no dejan poso ni un recuerdo en la memoria.
La sociedad, la tecnología, las formas de pensar y vivir actuales nos llevan por ese camino: el de la superficialidad, el de nunca parar, el de lo quiero rápido y ya. Muchas de las imágenes que hoy en día triunfan cara al público son consecuencia de ello.


¿Cuáles son tus planes para el futuro, tus ambiciones o aspiraciones?

El principal reto es el poder sobrevivir a través de la Fotografía. Suena fácil, pero es muy complicado, requiere mucho esfuerzo, constancia, tesón, mucho trabajo casi siempre en la sombra y poca ganancia monetaria.
Sin embargo, es algo tan fascinante, tan bonito y que llena tanto que pese a las dificultades, esfuerzos y decisiones que tienes que tomar, vale la pena. Cuanto menos intentarlo.
Para ello es esencial, en mi opinión, que tu entorno confíe en ti y te apoye. Es la única forma de que pueda existir una mínima oportunidad para intentarlo. En mi caso particular, muy especialmente mis padres con su apoyo, confianza y esfuerzo son los que, junto al apoyo de mis amigos más cercanos, los que me dan el empuje y la comprensión necesarias para que mi vida como fotógrafo pueda ser una realidad. Es algo que siempre agradeceré y que no debe olvidarse nunca.
En cuanto a mis proyectos, mi ambición más cercana es publicar mi proyecto “The Great Escape” en formato libro. Es un proyecto que trata de los espacios naturales que utilizamos cuando estamos agobiados y necesitamos respirar y salir de nuestra rutina diaria. Muchos, entre los que me incluyo, usamos playas y zonas de montaña como vía de escape para poder meditar y poner en orden nuestros pensamientos. Las imágenes hablan de esos lugares, de sus formas, de sus detalles característicos, desde un punto de vista personal y a la vez transferible al espectador, ya que el hecho de escapar a algún lugar para relajarse es algo común a todos nosotros. Es una necesidad humana.
Creo que es un proyecto que vale mucho la pena y el libro, por su formato y por su concepto, creo que encaja perfectamente en la idiosincracia del proyecto, en las imágenes, en su historia. Ojalá se pueda publicar ya sea con alguna editorial, ya sea via crowdfunding. Es complicado, pero hay que intentarlo, el proyecto merece ser visto en papel, que se pueda tocar y sentir de una forma en la que la pantalla de un ordenador o de un smartphone no puede hacer.


Por favor, comparte tus influencias y/o cosas favoritas: fotógrafos, citas, películas, música, …

Hay una frase que dice que toda fotografía, sea de lo que sea, es una fotografía de ti mismo al hacerla. No me acuerdo bien si son las palabras exactas, pero el significado es el mismo: en toda fotografía hay un trozo de ti, del momento en que la haces, de tu pensamiento, de tu forma de ser… Esto es maravilloso. Acojononante y maravilloso. Incluso sublime si nos vamos al pensamiento romanticista de Friedrich o Burke.
Por otro lado, yo me motivo mucho con la música: Arcade Fire, Arctic Monkeys, Franz Ferdinand, Editors, Placebo, Héroes del Silencio, … Para mí es algo muy importante. Música clásica también escucho de vez en cuando. Me gustan Bach, Mozart o Vivaldi.
En cuanto a fotógrafos, la lista puede ser larga, pero puedo nombrar los fotógrafos de la New Topoghaphics y sus “descendientes” más contemporáneos, a Gabriele Basilico, Nadav Kander, Alec Soth o a los españoles Bleda y Rosa.
Sobre películas y libros tengo un gusto bastante ecléctico. Lo único que pido es que haya un buen guión o una historia que merezca la pena. Las películas de “salvar el mundo con miles de explosiones” no suelen interesarme mucho, a no ser que sea alguna de 007 o de espionaje. Me gustan las películas y libros que me hagan pensar. El libro de Michel Houellebecq, “El mapa y el territorio” es un buen ejemplo.


¿Podrías dar algún consejo a nuestros lectores o aspirantes a fotógrafos?

Una vez un fotógrafo reconocido, al enseñarle mi trabajo, me dijo que nunca dejara de hacer fotos como las que le enseñé, pasara lo que pasara.
Para mí esto fue muy importante e inspirador. Creo que es el mejor consejo que puedo dar a alguien que se quiere aventurar en este mundo de la Fotografía: hacer fotos sin parar. No ya en busca de “likes” o relevancia social, sino por ti y para ti.
Lo que se vive y disfruta haciendo fotos es algo que nadie te puede quitar. Y la vida que te da eso, tampoco.
Y al final es eso lo más importante: vivir conforme quieres vivir tu vida.

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